Comienza una nueva semana con la sensación que el gobernador de la provincia, Celso Jaque, no trabaja con la velocidad que demanda la comunidad mendocina. El hecho de demorar el nombramiento del nuevo ministro de Gobierno por la renuncia, semanas atrás, de Juan Marchena, más que demostrar cierto manejo de una extraña estrategia, muestra el retraso para dar con una figura que llene el hueco en su gabinete.
No sólo parece lento sino que no da relevancia a su equipo porque puede funcionar con un cargo importante vacante. Tal vez crea que lo puede todo. Los desafíos son tan grandes que todavía no entendió que no lo logrará sino es con un equipo y con buenas vinculaciones con todos los que puedan aportar desde sus especialidades.
Sería interesante que desde el Estado muestre que es inteligente y puede liderar el crecimiento de la provincia porque hasta el momento, los que sí muestran que pueden son los empresarios. La clase media, los trabajadores, los estudiantes, en fin, las instituciones, todavía esperan al gobernador.

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